Como diseñador gráfico, web o creativo en general, te encontrarás a lo largo de tu carrera profesional con diversos tipos de clientes, algunos de ellos agotaran tu paciencia, otros te llevarán a límites insospechados, otros generarán en ti la indiferencia más absoluta y otros se convertirán en el cliente de tus sueños.

Bajo mi experiencia, de más de 15 años, he aprendido a diferenciar a distintos perfiles de clientes. He creado 10 grupos en los que creo que encajan el 99% de los clientes con los que te encontrarás a lo largo de tu carrera. Si conoces algún otro perfil, compártelo conmigo en los comentarios, me encantaría conocerlo.

Grupo 1. Clientes Desordenados:

Para que todo proyecto, sea cual sea, tenga éxito, el orden debe ser prioritario. Necesitamos contar con información detallada, bien estructurada y con una buena jerarquía sobre la empresa o autónomo para el que vamos a trabajar. En muchas ocasiones me he encontrado que he solicitado la información necesaria para el desarrollo y diseño de una página web al cliente, texto sobre la empresa, carpetas sobre galerías de imágenes, portafolios, servicios o productos y… sorpresa el cliente no tiene nada, y no solo no tiene nada guardado sino que tampoco tiene muchas ganas de buscar, organizar y mandar, simplemente te dice que lo cojas de su Facebook o_0.
En otras ocasiones, para proyectos más pequeños como un flyer o un catálogo, el cliente no se complica y se limita a mandarte el JPG de un flyer antiguo o el de su competencia, para que tú piques el texto.
Recomendación:
Cuando vayas a mandar el presupuesto con la cronología de trabajo al cliente para su aprobación, indica que el cliente deberá facilitar los textos en formato editable, word, txt, o similar e imágenes en alta calidad, en envío de textos en formatos no editables tendrá un coste adicional por transcripción, informa de que dispones o puedes facilitar un banco de imágenes profesional y redacción de textos. De esta forma el cliente será consciente desde el principio de que si te envía las cosas de manera incorrecta el presupuesto aumentará.

Grupo 2. Clientes Quiero y No Puedo:

Este tipo de clientes es el más común, es aquel que no tiene presupuesto pero sus pretensiones son muy altas, el que quiere una web como Amazon pero no puede pagarse ni una web corporativa básica. Este tipo de cliente te dará muchos problemas si le dejas, debes poner las cosas claras desde el principio, ellos pedirán y pedirán sin cansarse, te dirán.
– Yo quiero algo sencillo y básico, mira como esto…
(y te pasarán como ejemplo los proyectos más complicados y caros que podrían encontrar en Google)
Si cuela, mejor para ellos y peor para ti, no te dejes.
Recomendación:
Explica bien el proyecto desde el principio, escucha sus requerimientos y explica el presupuesto aproximado, cuando te digan pero eso es carísimo, responde, claro es lo que estás pidiendo, esa función lleva muchas horas de desarrollo y diseño. Yo cuando recibió a un cliente de este tipo y empieza a pedir, siempre le explico lo mismo,
-¿Cuánto vale un coche? Depende del coche ¿no?, pues esto es lo mismo, cuantos más extras quieras más caro es, por ejemplo, los asientos calefactados en un coche visualmente tu no ves nada, pero todo el mecanismo interno tiene un coste, igual que en un buen desarrollo web, aparentemente esa funcionalidad parece sencilla pero detrás de ella hay muchas horas de trabajo que deben ser abonadas.
No dejes al cliente frustrado, siempre debes tener un AS en la manga, ofrécele funcionalidades y soluciones visuales que puedan contentarle pero que sean mucho más básicas y accesibles para presupuestos bajos. La experiencia te hará disponer de estos recursos.
Si para el diseño de un logotipo o cartel, por ejemplo, te piden una ilustración detallada, realista y específica, explica que, la ilustración personalizada tiene un sobre coste, de lo contrario te tiraras horas dibujando y dibujando, te pedirán mil cambios y aun así no quedarán contentos.
Con este tipo de clientes la comunicación y las analogías son fundamentales.

Grupo 3. Clientes que abusan, das un dedo y se cogen un brazo:

Este tipo de cliente son muy comunes, se caracterizan por llamar fuera de horario, varias veces al día o seguidas, pedir cambios y cambios que nada tiene que ver contigo, sino con su mala gestión, pedir aclaraciones y explicaciones una y otra vez y por supuesto todo para antes de ayer. Por suerte para mí, no me topo mucho con ellos, tal vez sea porque suelo dejar las cosas muy claras antes de comenzar con un proyecto nuevo, y por norma general la gente suele tener vergüenza. Sí que es verdad que al principio me pasaba más a menudo pero iba aprendiendo de mis errores, al siguiente proyecto, explicaba mejor, horarios, cronología de trabajo, especificaciones técnicas, etc, a lo largo del tiempo he ido aprendiendo de qué manera explicar que ser freelance no implica estar disponible 24h como una funeraria.
Recomendación:
Cuando recibas la solicitud de presupuesto para un nuevo proyecto, deja claro, tu horario, este debe aparecer siempre en tu firma, no respondas a un mail fuera de horario, no respondas a una llamada fuera de horario o si lo haces di que no estás frente al ordenador y que le llamas mañana a primera hora, por supuesto, se educado y respetuoso. Cuando yo recibo una llamada fuera de horario siempre explico mi horario de atención al cliente y mi horario de soporte técnico para clientes con este contrato, si me quiere explicar algo le comento que me mande un mail y que mañana a primera hora lo leo y respondo, por supuesto, cumplo mi palabra, te aseguro que esa situación no vuelve a repetirse, jamás te llamará fuera de tu horario.
Cuanto te pidan algo que esté fuera del presupuesto, solo responde,
– Perfecto, no te preocupes, tomo nota y te paso presupuesto de lo que sería añadir este extra al proyecto, ya me dices si te interesa y seguimos adelante. Si su intención era sacarlo gratis te aseguro que no volverá a repetir la jugada, si realmente estaba interesado y entra dentro de su presupuesto, aceptará el extra.

Grupo 4. Clientes Mentirosos:

Mucho cuidado con estos clientes, te harán perder dinero, por suerte te pasara pocas veces, ya que dicen que de los errores se aprende y más cuando el error nos toca el bolsillo. Este tipo de cliente te intentará vender la moto de que tienen mucho dinero, muchos contactos, varias empresas, muchos proyectos para darte y realmente no tienen nada de nada, solo más cara que espalda. Debes aprender a identificar a esta gentuza antes de que se aprovechen de ti.
Recomendación:
Antes de comenzar el proyecto yo te recomiendo dejar las cosas muy claras, en mi caso para clientes nuevos, a los cuales no conozco, siempre tengo como política las siguientes acciones:

  • Para proyectos como diseño de logotipo, flyer, tarjetas, carteles o cosas así, el 100% del presupuesto por adelantado, antes de ni siquiera mandar prueba o comenzar a trabajar, no comienzo un proyecto si el cliente no me ha abonado el 100%, la mayoría no tiene ningún problema con esto y todo funciona perfectamente, comunicación fluida, comprenden mi recelo y abonan el presupuesto sin problemas, aquellos que te pongan trabas, y te digan:

    – Es que yo tampoco te conozco y no sé si te voy a pagar y no me vas a hacer el trabajo.

    Responde:
    – ¿Cuándo vas a supermercado exiges probar o comerte parte del producto o incluso su totalidad antes de llevártelo a casa? ¿Acaso le dices al carnicero? Oye me llevo el chuletón y si me gusta cuando me lo coma vengo y te pago. ¿No verdad?
    Yo tengo una reputación online, si hiciese eso que comentas podrías dañarla con tus opiniones en redes sociales o en Google, además, dispongo de un portafolio de clientes, tienes total libertad para contactar con cualquiera de ellos y preguntar sobre mi profesionalidad y seriedad, también puedes realizar una búsqueda en Google sobre mi y valorar si quieres que te desarrolle yo el proyecto o finalmente te decantas por otro profesional del sector que disponga de otra forma de pago y política de empresa más laxa.
    Aquel que quiera un buen profesional, confiara en ti, el que solo busque a un tonto al que sacarle los ojos te pondrá mil pegas y se irá, no dudes, créeme, no quieres clientes así.
  • Para proyectos superiores a 400€ pido el 50% por adelantado y el resto a la finalización y conformidad del cliente. Esta forma de pago no da ningún problema, además el cliente puede ir añadiendo anexos al presupuesto, si es que a medida que se vaya desarrollando, solicita más extras o funciones que no estaban presupuestadas. Los clientes quedan muy contentos. Entrego las pruebas antes en baja calidad, para proyectos editoriales o similar, y una vez he cobrado la totalidad mando los archivos originales y en alta, para desarrollo web, la página es desarrollada y diseñada en un subdominio propio y una vez el proyecto está cerrado se migra al dominio final y se imparte la formación.

Grupo 5. Clientes Fantasmas o fugados:

Este tipo de clientes no son muy comunes, por norma general, la comunicación en la empresa para que la que estás desarrollando el proyecto siempre es con la misma persona. Pero en ocasiones se presentará el caso del denominado cliente fantasma o a la fuga. Es aquel que te contacta, al que le cuentas todo el proceso de trabajo, cronología, proyecto, ideas, bla, bla, bla, y cuando estas empezando, te contacta de la misma empresa otra persona nueva, a la que te ves obligado, por requerimiento, a contarla toda la película de nuevo, y así en varias ocasiones. Algunas veces preguntarás por la persona anterior y te contestarán, ya no trabaja aquí o, lo más probable, es que ahora esto lo llevo yo. Esto interrumpirá tu proceso creativo, te hará perder mucho tiempo en explicaciones vía mail o telefónicas, y ni que decir tiene que cada persona tiene un gusto y los re-diseños o cambios estarán garantizados.
Recomendación:
Hay poco que puedas hacer en este caso, respirar hondo y tomarte una tila, yo en mi caso, suelo dejar todo por escrito, me gusta dejar constancia de todo lo que he dicho y hecho, si la persona de contacto para el proyecto cambia, me limito a reenviar los correos anteriores, esto te ahorrará explicaciones en la mayoría de los casos.

Grupo 6. Los Clientes Lentos y Perezosos:

Este es el grupo de cliente más común, siempre tardará para todo. Desde el principio del proyecto, para abonarte el presupuesto total o parcial y comenzar a trabajar, hasta para, una vez pagado, mandarte contenido o especificación, incluso para responder a la aprobación de la prueba que has enviado, OJO, no es un mal cliente, solo es lento en la comunicación, por norma general siempre está conforme con todo y una vez se pronuncia y responde todo está ok.
Recomendación:
No te estreses ni preocupes por esto, no te quedes esperando una respuesta a tu mail o que te devuelva la llamada, sigue con otro proyecto que tengas, terminará respondiendo, normalmente son personas que tienen muchos frentes abiertos y no les da la vida. En ningún caso le atosigues a mensajes o llamadas, responderá en cuanto tenga un hueco. Yo he llegado a tardar 8 meses en terminar un proyecto de tienda online (bastante sencillito) solo porque el cliente no respondía de manera fluida.

Grupo 7. Los Clientes Indecisos:

Este tipo de cliente también es bastante común, son aquellos que necesitan consultar cualquier cambio, prueba, boceto, idea, presupuesto, absolutamente todo, con familia, amigos, socios y hasta con sus vecinos. Te aseguro que esto es un problema, porque cada persona es un mundo y no en todos los mundos hay vida inteligente. Estos proyectos te generarán un número excesivo de cambios y nuevos bocetos, deberás aprender a parar los pies a este tipo de clientes.
Recomendación:
Cuando un cliente te responda a una prueba, me gusta pero te lo voy a enseñar a… fulanito o menganito, y te digo algo. Cuando te responda es que no se si con este otro color, o me gustaría saber cómo quedaría si me pones este dibujo aquí o allá. Responde de manera firme.
–  Está muy bien que se pida opinión a otras personas, pero debes entender que el diseño está pensado para ti, para tu modelo de negocio, empresa, o público objetivo. No para todo el mundo. El diseño debe representar tu marca y llamar la atención de tu público, no las marcas y gustos de todo el mundo, debes tener esto muy en cuenta. Yo si quieres te hago los cambios que me has comentado y trabajamos sobre uno de ellos, pero recuerda que a cada persona que le enseñes el trabajo te dará su opinión y posibles cambios y yo no puedo presentarte todos ellos porque de ser así debería incrementar el presupuesto.
Te aseguro que si le explicas esto con educación, lo entenderá perfectamente, es normal solicitar cambios o pruebas con colores diferentes, tipografías variadas, cambios en estructuras, pero recuerda que los cambios no son ilimitados.

Grupo 8. Los Clientes Conformistas, Personas de Pocas Palabras:

Para que todo diseño sea un éxito es fundamental mantener una buena comunicación con el cliente, que el cliente realice críticas constructivas, sugerencias y observaciones o incluso elogios a tu trabajo sobre qué es lo que más le ha gustado es fundamental. Los clientes conformistas son mudos, nunca dicen nada, aceptan todo lo que les mandas. Esto no es bueno, ya que todo diseñador necesita un buen FeedBack.
Recomendación:
No te cortes, llama a tu cliente por teléfono y pregúntale libremente sobre el trabajo presentado, intenta sacarle las palabras, sin forzar, pero que te comente que le a parecido o si cree que algún cambio sería bueno. Por lo general, te contestarán, que todo perfecto y que les ha gustado mucho. Pero en alguna ocasión conseguirás alguna buena observación que o bien te ayudará a mejorar el diseño o bien te ayudará a mejorar como profesional.

Grupo 9. Los Clientes Sabelotodo:

Este tipo de cliente te llevará hasta el límite de tu paciencia, todo lo saben, todo lo han leído, todo se lo ha dicho su cuñado, su primo, su vecino, ellos lo saben todo, seguramente te preguntarás para tus adentros, «¿y para qué demonios me has contratado?» o peor aún todo quieren saberlo, te bombardean a preguntas constantemente, quieren aprenderlo todo para no volver a llamarte. Te sentirás como una botella de CocaCola fresquita en mitad del desierto, te absorberán hasta el final si te dejas. Estos clientes abundan más de lo que nos gustaría, realmente sus conocimientos se limitan a lo que les ha contado alguien o creen haber leído en algún sitio, por lo general conocen algunas palabras técnicas y se han quedado con algunos conceptos pero no saben cómo desarrollarlos, marean mucho y te harán perder mucho tiempo en explicaciones, querrán que les cuentes todo como si estuvieses impartiendo un curso sobre diseño gráfico, desarrollo web o posicionamiento SEO.
Recomendación:
Debes fijar un límite razonable con este tipo de clientes, está bien que se interese sobre tu trabajo y que obviamente quiera saber que has hecho y por qué, pero hay que saber fijar el límite entre una explicación al cliente sobre tu trabajo y un curso acelerado. Debes hacerle ver que te ha contratado para desarrollar su proyecto no para formarle. Yo normalmente cuando me topo con un cliente de este tipo siempre respondo lo mismo en tono de humor, quedas bien y el cliente coge a la primera que no te va a sacar toda la información gratis.
– Hombre yo vivo de esto! (acompañado de una risita) cobro por mis conocimientos, los cuales me han costado dinero y muchos años adquirir, si te cuento como hacerlo con todo detalle, ni como ni pago facturas. (otra risita)
El cliente suele pillar que no va a poder rascar más información de la que le corresponde, pero si insiste, puedes probar con otra respuesta más contundente pero igualmente educada.
– Cuando llevas el coche al taller, ¿le pides al mecánico que te enseñe cómo arreglar la avería para ahorrarte el dinero la próxima vez? no ¿verdad? (risita educada y cómplice)
Con este segundo ejemplo te aseguro que el cliente entenderá definitivamente que se está pasando de listo y te has dado cuenta.

Grupo 10. Los Clientes Misteriosos:

Estos clientes son raros de encontrar pero cuando te encuentras con uno te aseguro que no sabrás por donde te da el aire. Son aquellos clientes que siempre actúan como si ocultaran algo, te dan la información con cuentagotas y nunca más de la estrictamente necesaria, no sabes si es que oculta un negocio ilegal, blanqueo de capitales, robo de propiedad intelectual, industrial o es que están montando el negocio del siglo y no quieren que les robes tú la idea. Terminas el trabajo, cobras y nunca más se supo.
Recomendación:
No le des más importancia de la que tiene, eso sí, antes de comenzar el trabajo realiza una buena búsqueda en internet sobre el cliente, prueba a buscar información sobre la cuenta de correo o el número de teléfono sobre el que te esta contactado, normalmente si ocultan algo, tanto el número como el mail no aparecerán en las búsquedas, serán un fantasma. Por su nombre no encontrarás ninguna red social, nada de nada. Si te mosqueas demasiado, plantéate no realizar el trabajo.
En otras ocasiones la decisión sobre si hacer o no el trabajo para esta persona será mucho más fácil, en el momento que busques sus datos en Google seguramente saltarán todas las alarmas, publicaciones en el Boletín Oficial del Estado con sentencias firmes sobre estafas, post en foros alertando sobre estafas a otros compañeros, en fin, en este caso rechaza el trabajo, di que estas muy ocupado en estos momentos y que no puedes aceptar ningún proyecto hasta dentro de medio año aproximadamente o directamente da un presupuesto tan desorbitado que será imposible de aceptar.

Si te interesa saber más sobre cómo tratar con los clientes o cómo vender tus proyectos visita estas otras publicaciones: